El turismo es una vacuna contra el odio

EL MUNDO. 26.05.2017

«Donde hay turismo no puede haber xenofobia, porque es una vacuna preventiva contra el odio». Lo dijo Francesc Colomer, secretario autonómico de Turismo, durante la presentación de la XIII edición de la Multaqa (encuentro abierto y amistoso, en árabe, o apleg, en valenciano) que bajo el lema Concordia Mediterráneo se celebrará en Valencia del 1 al 4 de junio. Y dijo más: «La hospitalidad es lo que hace barrer fronteras; el turismo es la paz en estado puro». Con ese espíritu conciliador entre culturas y religiones, se darán cita medio centenar de personalidades y expertos internacionales, para debatir en torno a un asunto enturbiado por el terrorismo que se manifiesta al margen de tan buenos propósitos.

«Hay que cambiar la fuerza por la palabra», señaló Rafael Monzón, director de la Multaqa, que se desarrollará entre el Centro de Desarrollo Turístico (CDT), el Hotel Balnerario Las Arenas y La Beneficència. La fuerza terrorista frente a una palabra civilizatoria muy sentida: «Lo que es capaz de conmover frente a los impulsos emocionales del fanatismo», subrayó Monzón. Impulsos que tienen su raíz en una religiosidad mal entendida y en un contexto al que conviene apuntar como foco igualmente responsable de ese terrorismo.

Así lo expuso José Manuel Gironés, presidente del Centro Unesco Valencia: «El camino no puede ser el acto del 100 por 1», referido al atentado de un solo terrorista suicida que se lleva por delante a un centenar de personas. «La proximidad y el entorno (el padre, el hermano…) son corresponsables de ello», de ahí que abogara como parte de la solución por encuentros como el de la Multaqa: «Sí que hay respuestas y están en el refinamiento de los análisis».

Las diversas sesiones que se llevarán a cabo en torno a esa Concordia Mediterráneo van en esa dirección. Charlas y debates en los que se analizarán, desde puntos de vista filosóficos, científicos, geopolíticos y religiosos, esa «encrucijada entre pasado y futuro» (Monzón) en la que se hallan las tres culturas (cristiana, judía, islámica), a las que se suman en esta ocasión el hinduismo y el budismo. «De los tres grandes gritos de la Ilustración, la libertad está bastante extendida, la igualdad, también, pero tenemos un reto con la fraternidad que es en estos momentos lo menos cultivado», indicó Vicente Collado, Delegado Episcopal para el Diálogo Interreligioso.

El grial como símbolo de unión atraviesa esta edición de la Multaqa. Un símbolo que el artista Antonio Camaró resume en una litografía realizada ex profeso para el encuentro intercultural. «He preferido quitar los prejuicios religiosos y centrarme en el símbolo que representa el nuevo hombre que busca la concordia». Para ello, ha utilizado la forma cóncava de la copa del grial, «representación de lo femenino», junto a la altura, lo vertical o masculino, que vendría a «engendrar ese zigoto del nuevo ser». Unos simples gestos plásticos como metáfora del alumbramiento de ideas que busca este llamamiento a la concordia.

La Multaqa de Valencia será el encuentro previo a la gran cita en Agrigento de 2018, con motivo del vigésimo aniversario de la celebrada en este ciudad italiana. «El atentado de las Torres Gemelas abortó este espíritu nacido entonces», destacó Monzón. Un espíritu que vuelve ahora, «tras constatarse el fracaso de la unidad perdida entre las religiones», y una vez desvelado el engaño del fanatismo: «La trampa puede triunfar algún tiempo, pero el espíritu humano siempre prevalece», espíritu que Collado entiende como «la luz que viniendo de arriba nos trasciende y sin la cual no se verían ni siquiera las sombras».

La reflexión, causa del optimismo con el que se encara la Multaqa de las Culturas, es lo que llevó a Gironés a decir: «Todavía es tiempo para que alcancemos la concordia de todas las religiones». Religiones que, a su juicio, «no son el problema, sino parte de la solución». «Valencia va a ser la capital de la tolerancia», sentenció Colomer, quien agregó: «Si somos capaces de cultivar esta capitalidad, aportaremos valor al propio territorio».

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