Odisea en Mauthausen: Antonio Camaró y el alcalde de Xirivella rescatan de la censura una obra que fue retirada.

Valenciaplaza  22/08/2019 – VALÈNCIA.

El centro del campo de concentración retiró sin permiso la obra del valenciano por «amoral». El artista y Michel Montaner cogieron un avión para intentar salvarla

La historia que ha llevado al artista valenciano Antonio Camaró y al alcalde de Xirivella, Michel Montaner, a coger un vuelo de madrugada desde València hasta Austria para visitar Mauthausen es una de esas que merece la pena contar. Por insólita, por épica, también porque tiene un final feliz. Estos son algunos elementos que entran en ella: una placa conmemorativa, un campo de concentración, un falo, un artista censurado y un alcalde comprometido.

En mayo de este 2019, una delegación española, encabezada por la ministra de Justicia -ahora en funciones- Dolores Delgado, visita el campo de concentración Mauthausen para rendir homenaje a las más de 7.000 víctimas españolas asesinadas por el nazismo allí. Fueron capturadas en Francia durante la Segunda Guerra Mundial, la mayoría estaban en el exilio tras la victoria de Franco y sirvieron en las tropas francesas contra Hitler. Con el beneplácito del régimen dictatorial español, fueron calificados como «rojos españoles» y tratados como el resto de minorías condenadas al exterminio por parte del nazismo.

Volviendo al homenaje de mayo, la Federació Valenciana de Municipis i Províncies (FVMP), junto a la asociación por la Memoria Histórica de Mauthausen, AMICAL, encargaron expresamente para ese día una placa al artista valenciano Antonio Camaró. Este dibujó una alegoría «protagonizada por un monstruo que recuerda al Saturno de Goya o al Infierno de El Bosco» y representaba «las humillaciones que los soldados y el nazismo practicaban con los presos del campo» intentando arrebatarles la dignidad. La composición del cuadro consistía en varias figuras pequeñas, que rodeaban otra central. Las primeras representan cada una de las maneras en las que mataban o denigraban a los presos y presas del campo de concentración, y la figura central esa una especie de demonio desnudo, que aparece meando sobre otro hombre. Así lo ha explicado a Culturplaza el propio artista.

La placa fue colgada por AMICAL y la FVMP en una sala del Centro Mauthausen sin la presencia del artista, al que definen como «una persona muy humilde que prefiere no estar en primer plano».

La historia de un salto ahora a julio, cuando el propio AMICAL y la Generalitat Valenciana notifican a Antonio Camaró que, según una guía del campo, parece ser que su placa ya no está, que ha sido retirada. Sin mayor información, Camaró intenta mover algunos hilos, pero le es imposible. Y aquí entra en juego el actual alcalde de Xirivella, Michel Montaner, que a pesar de no haber estado en el homenaje ni ir representando ni a su pueblo, ni a AMICAL, ni a la FVMP, decide echar una mano cuando se lo pide el artista. En plenas vacaciones de Montaner, se apresuran a coger un vuelo de madrugada y llegar a Mauthausen lo antes posible, sin previo aviso a ninguna autoridad de allí.

De esto ya hace tres días. El primero, a su llegada, visitaron el campo para recorrerlo y cercionarse de que los rumores que les habían llegado eran ciertos: no solo se había «retirado» la placa, sino que hasta la pintura de la pared que se encontraba debajo de esta estaba arrancada y desconchada. También se aseguraron de que la obra no hubiera sido recolocada. Fue entonces cuando pidieron una reunión urgente con la dirección del centro, que se ofreció a atenderles al día siguiente.

El segundo día, ayer, a eso de las nueve de la mañana, les recibió la dirección del centro, ya con una explicación preparada. En efecto, la obra se encontraba en el sótano del centro y había sido retirada por «indecente» y «amoral», algo que sorprendió tanto a Camaró como a Montaner. Ellos mismos han tenido que explicar el significado de la alegoría que había compuesto el artista valenciano, que parece no haber sido bien entendido por la dirección del centro hasta ahora.

«Lo indecente y amoral son los actos que sucedieron aquí. Nosotros tratábamos de recuperar los valores democráticos y la dignidad de los presos de Mauthausen y nos hemos encontrado con una visión muy conservadora del arte que ha silenciado el testimonio de los más de 7.000 españoles muertos en este campo de concentración», comentan Camaró y Montaner en una conversación telefónica con este diario.

La solución parece haber sido fácil, y el conflicto «que podría haber sido un problema diplomático o internacional», según el actual alcalde de Xirivella, ha acabado como un simple malentendido. El centro se ha comprometido a recolocar la obra «en un lugar más apropiado» y estará acompañada de una placa, redactada por el propio artista, que explique lo que ha querido representar. Esta nueva ubicación se decidirá en el próximo consejo de administración del centro y las opciones que hay encima de la mesa han sido consensuadas por el personal del centro y el mismo Antonio Camaró.

«Al final nos vamos con la satisfacción de haber mantenido la memoria y los valores democráticos y la dignidad frente a la humillación y a la censura», concluye el artista valenciano. «Hemos hecho posible lo imposible, y estoy contento de haberlo hecho por los más de 7.000 españoles y españolas que murieron aquí durante el nazismo de manera cruel», replica Michel Montaner.